José Carlos del Coso: Esta es mi opinión y afortunadamente solo tengo una. Le guste a quien le guste y le pese a quien le pese.


11 de julio de 2012

Ángel Villar y "el rico" de Málaga


Majestuoso con la mirada hierática se zarandea de un lado a otro por las calles de Málaga repartiendo esperanza, misericordia y fe. Jesús “el rico”, así le llaman los fieles, tiene la capacidad real y divina de liberar a un preso de las cárceles provinciales de Málaga cada Miércoles Santo desde el siglo XVIII. Fue Carlos III, rey terrenal,  quien en 1756 escribió la orden para que la Hermandad pudiese ejecutar año tras año hasta nuestros días el indulto divino. Cuentan los libros polvorientos que ese mismo año la peste asoló la ciudad y solo los presos malagueños tuvieron la gallardía suficiente para escapar de sus barrotes, sacar al Cristo en estación de penitencia y regresar posteriormente a sus respectivas celdas. Varios días después, la peste en Málaga ya era historia. Desde entonces en la ciudad de la Costa del Sol un preso es liberado cada año al amparo de un brazo de madera divina que de forma articulada muestra su misericordia, indulto y perdón en la plaza de la Aduana ante la atenta mirada empañada en lágrimas de miles de malagueños y visitantes.

10 de julio de 2012

Casillas se queda embarazado


A mi juicio, Casillas es el mejor portero que he visto nunca, probablemente a lo largo de la historia habrán existido porteros mejores, pero a lo largo de mi historia no. Yo he visto a Casillas, desde su meta, sin salir del área ni meter un solo gol, regalarle al Madrid campeonatos de liga con sus intervenciones. Ya no hablo de competiciones que se deciden en tres partidos o momentos puntuales, no hablo de finales o semifinales donde el título se puede decidir por centímetros o por una caprichosa ráfaga de viento. Hablo de que en varias ocasiones, a lo largo de 38 jornadas el portero del Real Madrid ha sido más decisivo que los propios delanteros o los centrales.

Una diferencia importante entre la selección española de hoy y la de antaño es que el portero ya no se tira con desgana ante un penalti. En un campeonato del mundo o de Europa, tarde o temprano te enfrentas a los penaltis. De Zubizarreta solo se podía esperar el fallo del contrario, de Casillas además podemos esperar su propio acierto. Ráfagas de viento que separan el éxito del absoluto fracaso.