A veces me
pregunto porqué la gente le tiene tantísimo asco al segundo entrenador del Real
Madrid. Aitor Karanka siempre destacó en su etapa de jugador a nivel individual
precisamente por destacar poco mediáticamente.
Ganó tres copas de Europa y una intercontinental y he de reconocer que
me he visto obligado a investigar un poco para tener más conocimiento de su carrera
profesional. En aquel Real Madrid de los Zidanes y Pavones, Karanka era un
Pavón que provenía del Athletic. Hasta el año 2010 en que “the only one”
entrenador que ha metido el dedo en el ojo a otro por pura impotencia puso la
bota sobre el Real Madrid, los recuerdos que tenía de Karanka estaban consolidados
por percibirle como una persona tan discreta que a veces costaba endosarle una
determinada personalidad. Era ese tipo de jugador que tras ganar tres Champions
o su única Liga, ningún medio de comunicación se rifaba porque nunca decía nada
y aún menos tenía que decir. Era un futbolista con una mueca por sonrisa y que
a duras penas podía manifestar sus opiniones delante de un micrófono. Karanka
era ese tipo de vecino que solo conoces porque lo ves tirar la basura o pasear
al perro. No sabes en qué demonios trabaja, si sus padres aún viven o si su
hermana estudia empresariales. Hasta ese año, Karanka caía bien por
desconocimiento y por el mero hecho de no caer mal y de que no pertenecía a ese
estereotipo de personas que generaban desprecio.
2 de septiembre de 2012
1 de septiembre de 2012
Hola Europa, mi nombre es Radamel
A lo largo de
mi vida he visto muchos delanteros centro, pero hacía muchos años que no veía
uno tan bueno como Radamel Falcao. A Gil Marín y a Cerezo se les podrán
replicar innumerables defectos entre los que se encuentra haberle tomado el
pelo de forma literal al Atlético de Madrid en múltiples ocasiones, pero a dios
lo que es de dios y al César lo que es del César. No sé qué porcentaje de
mérito tendrán a la hora de seleccionar a su estrella de turno, lo que es claro
y evidente es que lo han hecho con inteligencia en varias ocasiones. En los
últimos años el Atlético de Madrid se ha descompuesto temporada tras temporada
y se ha rehecho temporada tras temporada. Lo cierto es que el Atlético juega
con fuego porque no puede jugar con dinero, y el peligro es máximo cuando
caminas descalzo sobre un alambre y al amparo de una red podrida, vieja y
demasiado pegada al suelo. No sé si algún día el Atlético caerá
precipitadamente porque basa todas sus esperanzas e impone toda su fortaleza
apostando siempre a una carta. Aunque en esta ocasión, la carta de Falcao
estaba marcada con el sello de la gloria al tratarse de antemano de un jugador
excepcional. El día que Falcao se marche, que tarde o temprano lo hará por
estar repartido entre el Atlético y un oscuro grupo de inversión, si la
estrella de reemplazo sale rana, el equipo caerá. De momento, la obligación del
aficionado es disfrutar de una de los mejores futbolistas que ha podido salir
de la cartera de Jorge Mendes sin que la operación tenga que oler a la típica
putrefacción.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






